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Tortugas pleurodiras africanas y sudamericanas: el araripemídido de Níger Taquetochelys decorata

Gadoufaoua es la más antigua localidad fosilífera africana donde la presencia sincrónica y simpátrica de varios taxones de tortugas pleurodiras ha sido registrada. Esta localidad se sitúa en la región central de Níger. A comienzos de la década de 1980 se identificaron varias formas de pleurodiras dulceacuícolas, en niveles del Aptiense (Cretácico Inferior), entre las que se incluía la nueva tortuga Taquetochelys decorata. Taquetochelys correspondía al único miembro de Araripemydidae definido en África, un grupo previamente conocido mediante la forma brasileña Araripemys barretoi.


La información disponible sobre Taquetochelys decorata era muy limitada, basada en escasos elementos aislados. Sin embargo, ya en la década de 1980 se habían citado numerosos restos desarticulados atribuibles a esta forma, que permanecían hasta ahora inéditos. Hace una década se indicó que la limitada información hasta ese momento publicada sobre Taquetochelys decorata no era suficiente para confirmar su atribución a Araripemydidae, y que sólo el posible hallazgo futuro de un ejemplar más completo y articulado permitiría confirmar la validez de esta forma. Afortunadamente, uno de los esqueletos más completos de tortugas pleurodiras del Cretácico Inferior a nivel mundial fue hallado en esa región pocos años después. Este ejemplar correspondía a un miembro indiscutible de Araripemydidae, confirmando la identificación de este grupo en África. El reconocimiento de varias supuestas diferencias con el material tipo de Taquetochelys decorata no permitió confirmar la validez de esa forma, de manera que el nuevo ejemplar fue atribuido a un nuevo taxón, Laganemys tenerensis.
 

La serie tipo de Taquetochelys decorata, además de los ejemplares conocidos desde la década de 1980 pero hasta ahora inéditos, han sido revisados en un trabajo que acaba de ser publicado. El estudio comparativo con el esqueleto de ‘Laganemys tenerensis’ permite confirmar que todos estos elementos aislados son compatibles una única forma. Así, Taquetochelys decorata es identificadocomo el único miembro de este grupo reconocido tanto a nivel genérico como específico en el continente africano.

El resumen del trabajo es el siguiente:
Araripemydidae is a clade of freshwater pleurodiran turtles originally described in South America, where it is represented by the Brasilian Aptian-Albian Araripemys barretoi. Two potential members of this lineage were defined in an Aptian level of Africa, in Gadoufaoua (Niger): Taquetochelys decorata, described from several isolated plates, and Laganemys tenerensis, known from an almost complete skeleton. The review of the Araripemydidae record, and the analysis of the intraspecific variability present in that and in other clades of Pleurodira, allows us to refute their attribution to two different forms. ‘Laganemys tenerensis’ is here recognized as a junior synonym of Taquetochelys decorata. Therefore, the priority of Taquetochelys decorata is demonstrated, as well as its attribution to Araripemydidae. The almost complete skeletal anatomy of the two currently recognized members of this Aptian-Albian clade (i.e., the African Taquetochelys decorata and the South American Araripemys barretoi) is well known, which is uncommon for the Cretaceous pleurodiran turtles.
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Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A. In press. Identification of the Lower Cretaceous pleurodiran turtle Taquetochelys decorata as the only African araripemydid species. Comptes Rendus Palevol. https://doi.org/10.1016/j.crpv.2018.04.004
  • Figuras: Ejemplares del araripemídido africano Taquetochelys decorata (arriba) y del sudamericano Araripemys barretoi (abajo).


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El primer plesiosaurio de Algora (Guadalajara)


Tal como se ha ido indicando en varias entradas de este blog (ver, por ejemplo aquí y aquí), referentes a varios artículos científicos recientemente publicados, la localidad de Algora (Guadalajara) corresponde al mayor yacimiento de vertebrados fósiles del Cenomaniense de la Península Ibérica, siendo uno de los más relevantes de esa edad para el continente europeo. Hasta ahora, ningún resto de plesiosaurio había sido descrito ni figurado en esta localidad castellano-manchega.

Acaba de ser publicado un nuevo trabajo sobre los vertebrados de Algora, centrado en el estudio de los restos de plesiosaurios. Los ejemplares analizados corresponden a uno de los pocos indicios de este grupo de reptiles marinos en el Cretácico español, constituyendo el único conjunto de restos atribuibles a un mismo individuo. Estos fósiles corresponden tanto a una vértebra caudal como a una cintura pélvica relativamente completa. La disponibilidad de caracteres permite su atribución a Elasmosauridae.


Por lo tanto, el nuevo hallazgo representa la primera evidencia de plesiosaurios en los ambientes marinos de Algora. De hecho, en esta localidad fosilífera están también representados animales terrestres, de agua dulce y costeros, por lo que se reconoce una relativamente elevada diversidad faunística.

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Más información:
  • Imágenes: Pelvis (arriba) y vértebra caudal (abajo) del plesiosaurio de Algora.
  • Referencia: Bardet, N., Segura, M., Pérez-García, A. 2018. A plesiosaur (Reptilia, Sauropterygia) from the Cenomanian (Late Cretaceous) of Algora (Guadalajara Province, Central Spain). Cretaceous Research. doi: 10.1016/j.cretres.2018.05.006.
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The Ring (El círculo)


Ya quedaron atrás los tiempos en los que los oviraptorosaurios eran considerados como dinosaurios usurpadores de huevos que otros dinosaurios depositaban perfectamente ordenados (o no) en nidos. A pesar de ello, su relación con las nidadas sigue siendo continua desde el descubrimiento de Citipati y, como recién salido del cascarón, tras la publicación de un trabajo científico esta misma semana en la revista Biology Letters. En este trabajo se analizan las pautas de incubación de estos «ladrones de huevos» para ver si existe una relación con el tamaño del individuo que pasaría tiempo proporcionando una temperatura constante a los huevos presentes en el nido. Y los resultados obtenidos muestran un interesante comportamiento diferencial entre dinosaurios oviraptorosaurios de pequeño tamaño que se sentarían sobre la puesta y los oviraptorosaurios de mayor tamaño incluidos los gigantes como podría ser Gigantoraptor que se dispondrían en el centro del círculo dejando a los huevos en su borde para no generar presiones catastróficas.

Eso sí, tanto para unos como para otros The ring es el círculo.

El resumen del trabajo es el siguiente:

Most birds sit on their eggs during incubation, a behaviour that likely evolved among non-avian dinosaurs. Several ‘brooding' specimens of smaller species of oviraptorosaurs and troodontids reveal these non-avian theropods sat on their eggs, although little is known of incubation behaviour in larger theropod species. Here we examine egg clutches over a large body size range of oviraptorosaurs in order to understand the potential effect of body size on incubation behaviour. Eggshell porosity indicates that the eggs of all oviraptorosaurs were exposed in the nest, similar to brooding birds. Although all oviraptorosaur clutches consist of radially arranged eggs in a ring configuration, clutch morphology varies in that the central opening is small or absent in the smallest species, becomes significantly larger in larger species, and occupies most of the nest area in giant species. Our results suggest that the smallest oviraptorosaurs probably sat directly on the eggs, whereas with increasing body size more weight was likely carried by the central opening, reducing or eliminating the load on the eggs and still potentially allowing for some contact during incubation in giant species. This adaptation, not seen in birds, appears to remove the body size constraints of incubation behaviour in giant oviraptorosaurs.

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Más información:
  • Referencia: Kohei Tanaka, Darla K. Zelenitsky, Junchang Lü, Christopher L. DeBuhr, Laiping Yi, Songhai Jia, Fang Ding, Mengli Xia, Di Liu, Caizhi Shen & Rongjun Chen (2018): Incubation behaviours of oviraptorosaur dinosaurs in relation to body size. Biology Letters 14. DOI: http://dx.doi.org/10.1098/rsbl.2018.0135.
  • Imagen tomada de National Geographic (Autor: Zhao Chuang).
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El día que conocí a J.A. Bayona, director de Jurassic World 2

Ante todo, aclarar que aunque este blog lleva mi nombre asociado como sello de calidad, no he escrito la mayoría de los posts. No, los posts son obra en su mayoría de los miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED y allegados. Sin embargo, mi compromiso con la labor de investigación y divulgación de este grupo es firme, y es por ello que a lo largo de los años me he dedicado a hacer de relaciones públicas para la causa. 

Es cierto que comencé viajando con el grupo a las tareas de excavación (y además siempre era quien daba antes que nadie con los fósiles de mis ancestros, que si no es por mi, los paleontólogos no sabrían ni por dónde empezar a cavar) y que pude visitar muchos yacimientos, pero mi presencia en fotos rápidamente se hizo de notar, y todo el mundo hablaba de mi presencia en campañas. Este fenómeno no cesó, y de las excavaciones salté a los congresos científicos, donde era la celebridad con quien todo el mundo se hacía fotos.

Algunas de las pesonalidades de la paleontología que tuvieron el gusto de posar conmigo. De Izquierda a derecha, Andrea Arcucci, Paul Sereno, Nathalie Bardet (arriba), Oliver Rauhut, Ainara Aberasturi y el Dios del Trueno, Humberto Serrano (abajo).

Sí, a lo largo de los años he podido conocer a una plétora de personalidades célebres de la paleontología nacional e internacional en ambientes de todo tipo, amén de haber viajado por todo el mundo para realizar esta labor. Sí, sí... si es fácil envidiar tamaño cometido, y más cuando se viaja gratis como polizonte en las maletas de los incautos paleontólogos del grupo. 

Sin embargo, hace unas semanas se produjo un curioso incidente que me sacó de mi habitual circulo de contactos paleontológicos y me puso en una situación, cuanto menos, peculiar. Estaba yo en mi despacho privado en la UNED cuando, sin mediar palabra y con mucha prisa, uno de los jóvenes investigadores del grupo me agarró y me lanzó al fondo de su mochila llena de cuadernos y salimos pitando. Al rato, me encontraba comiendo con este investigador y El Pakozoico. No hablaron conmigo en absoluto. Solo se que pasé de la primera mochila a la segunda.

Con El Pakozoico y J.A. Bayona

Y, de repente, me sacaron en mitad de una entrevista que le estaba haciendo El Pakozoico ni más ni menos que a Juan Antonio Bayona, director de cine. Nos presentaron, aunque se notaba que Bayona algo habría oído hablar de mi, porque inmediatamente dijo que se quería quedar conmigo (¿quizá para un papel en su próxima película?). Resulta que Bayona ha dirigido ni más ni menos que la quinta entrega de la saga de dinosaurios más famosa de los últimos tiempos, titulada Jurassic World: El Reino Caído

Hay que decir que me impresionó lo simpático que fue Bayona conmigo. En especial en el backstage tras la entrevista, donde pudimos charlar largo y tendido de dinosaurios en el cine (sobre todo de mamá Gojira) y después me puso en primicia un pase de su nueva película. Tras el visionado, a mi me quedó claro que solo le faltaba un ingrediente para ser perfecta, y es que los dinosaurios se representaran como somos realmente: con aspecto de peluche.

Me despedí muy cordialmente del director y de El Pakozoico y volví a mi despacho de la UNED, donde espero que se fragüe mi próxima aventura. Podéis ver en el video aquí abajo la entrevista con Bayona y el momento en el que nos presentan:


Un saludo a todos los lectores,

Godzillin


PS: No se cuándo volveré a escribir otra vez. No sabéis lo difícil que es escribir en un teclado humano con patitas de peluche. 
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Buscando dinosaurios en el Cretácico Inferior de Vallibona (Castellón)


Vallibona es una preciosa localidad de la comarca de Els Ports de Morella (Castellón). Atendiendo a los datos que ofrece Wikipedia representa el segundo término municipal de la comarca en superficie, pero el que presenta una densidad de población más baja. La estructura del pueblo y su entorno son bellísimos y la Iglesia de la Asunción cuenta con unas pinturas medievales magníficas (que parcialmente pueden visitarse). Pero además, en la localidad afloran las arcillas de la Formación Morella, bien conocidas por su fauna de vertebrados barremienses y en las que ya existen referencias clásicas (ver Sos Baynat, 1981).

Y ahí estamos. En las últimas semanas, el Grupo de Biología Evolutiva de la UNED ha estado realizando durante varias jornadas consecutivas excavaciones en el término municipal de Vallibona para hallar restos fósiles, especialmente de dinosaurios. En estas primeras excavaciones se han valorado algunas localidades de las que se tenían referencias desde los años 80, pero que no habían sido abordadas de forma sistemática por un equipo de investigación. Los resultados preliminares servirán para delimitar los objetivos para que en un futuro haya nuevas fases de excavaciones. El equipo piensa volver a Vallibona, ante la colaboración recibida desde la administración local y atendiendo a que, durante esta campaña algunos vecinos se han referido a nuevas localidades que podrían ser evaluadas.

En esta intervención preliminar se han encontrado fósiles de hace algo más de 125 millones de años (durante el Cretácico Inferior) que corresponden a la fauna característica de otros afloramientos de la comarca. Entre estos restos se han recogido muestras de peces, tortugas, cocodrilos y dinosaurios. Estos restos, aunque aún escasos, son una buena señal en la dirección de uno de los objetivos que han llevado al análisis de los afloramientos en Vallibona y que están relacionados con el descubrimiento de algunos restos de un gran carnívoro en la década de 1980.

Sobre todo esto habló el pasado domingo el diario El Mundo, en un artículo de Emili Fonollosa en la edición de Castellón:


Se verá... pero estamos seguros de que Vallibona puede aportar variedad y calidad de información al registro paleontológico de Els Ports.

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Más información:
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Representaciones recientes de dinosaurios troodóntidos en el XVI EJIP

En el reciente XVI EJIP, celebrado en Zarautz del 11 al 14 de abril, se presentó el trabajo: "Representaciones recientes de Troodontidae, Gilmore, 1924. (Dinosauria, Theropoda)", donde se analizan y comparan, la representación del registro actual de este clado, así como de las hipótesis e interpretaciones de distintos momentos y su difusión en la actualidad. Todo esto con la afortunada presencia de una de las autoras de las imágenes mostradas:

La paleoartista "Natalia DinoDrawer" delante de una de sus obras. Click sobre estas letras para más contenido de su galería.

Uno de los objetivos es transmitir al público, una reflexión útil para visualizar e interpretar la apariencia en vida de estos animales, recurriendo a menudo a los inadvertidos ejemplos con los que se cuenta en la actualidad.

A quien despierte especial interés, el día 9 de junio de este mismo año, será desarrollada una exposición más extensa de este trabajo, que será transmitida desde el II Simposio de Paleoarte de Chile, en la ciudad de San Vicente de Taguatagua.

Tras esta descarada concentración de spam publicitario, queda a continuación el resumen presentado:

INTRODUCCIÓN

La ilustración científica juega un papel único en la difusión del conocimiento paleontológico, pudiendo observarse distintas hipótesis representadas en torno a descubrimientos recientes. En esta ocasión, se analiza el fenómeno en las reconstrucciones recientes de taxones de la familia Troodontidae, Gilmore, 1924. Se aporta además una comparación de las posibles apariencias externas más frecuentemente representadas a través de paleorreconstrucciones de estas. En la presente década, y en particular en 2017, la diversidad de Troodontidae se ha visto notablemente incrementada. Estos nuevos descubrimientos atraen la atención de los ilustradores y son el espacio idóneo para observar la aplicación de las hipótesis en las reconstrucciones.

METODOLOGÍA

Se han seleccionado imágenes de troodóntidos del buscador de la web DeviantArt.com. Actualmente, es utilizado por una amplia comunidad de paleoartistas y cumple un notorio papel en la difusión de imágenes de estos animales por parte de todo tipo de autores, siendo un medio propicio para el estudio de la concepción de la paleontología a un público amplio. Además, aporta a los autores la opción de incluir cuadros de texto en los que explicar las referencias utilizadas o intención, ofreciendo así una ventaja respecto a otros medios de cara a evitar potenciales malinterpretaciones, como asumir que el autor desconoce información cuando no coincide con la literatura conocida por el crítico. Han sido consultadas las imágenes encontradas a partir de la búsqueda de “Troodontidae”, “troodontid/s”, “troodóntido/s”, “Troodon” y todos los géneros y especies de estos terópodos desde el 01-11-2017 al 05-01-2018. La muestra analizada comprende 66 reconstrucciones.

ANÁLISIS DE LAS MUESTRAS

Se representan animales que cumplen con un mínimo de cuidado en sus proporciones anatómicas en el 43,93% de los troodóntidos mostrados en las imágenes. Dicho mínimo se ha establecido a partir de las medidas conocidas en el registro y la compatibilidad entre la forma de las reconstrucciones con respecto a los fósiles. En el caso del plumaje, se representan animales completamente acordes con el horquillado filogenético en el 7,58% de los troodóntidos representados, y parcialmente acordes en el 54,55%. Las imprecisiones son similares a las presentadas por medios académicos, entre ellas, es frecuente la ausencia de plumas en el dígito II de la mano. Este caracter aparece en el registro fósil de Oviraptorosauria y en el registro fósil y formas actuales de Paraves; está presente en animales no voladores y no supone una limitación para la movilidad de las manos.

Independientemente de lo anterior, son frecuentes reconstrucciones con otros caracteres no evidenciados científicamente a través de los fósiles, como la ausencia o presencia de tejido perioral o la presencia de vibrisas y plumaje facial convergente con Strigiformes y otros dinosaurios actuales. Aunque no han sido incluidas en la muestra por no representar taxones de animales conocidos, en el reciente periodo de tiempo muestreado aparecen representaciones de descendientes imaginarios de troodóntidos en actitudes similares a las humanas, inspirados en el hipotético dinosauroide de Russell y Séguin (1982).

DISCUSIÓN

No existen evidencias directas de la presencia de tejido cubriendo los dientes en el registro fósil de terópodos. La anatomía de los dientes, sus dimensiones respecto al cráneo y el horquillado filogenético del clado, apoyan la presencia de tejido perioral, presumiblemente con la función de aislar la dentición del medio externo para mantener su hidratación. En cambio, las reconstrucciones de terópodos con los dientes expuestos son más frecuentes tras el descubrimiento de fósiles excepcionalmente preservados de Daspletosaurus horneri. A partir de estos se identifican correlaciones osteológicas con cubiertas de tejido blando similares a las de los cocodrilos actuales. No obstante, se proponen denticiones protegidas por tejido perioral, para taxones terrestres en grupos troncales a Crocodylia. La propuesta de plumaje facial convergente con Strigiformes es muy frecuente, pese a que aún no ha sido estudiada su correlación con las otras convergencias señaladas entre algunos taxones de este clado y Troodontidae. Estas son: ojos orientados hacia adelante y oídos asimétricos. Existen plumajes con relativa semejanza en los actuales Strigops habroptila y algunos Caprimulgidae. Las vibrisas son comunes en dinosaurios actuales, presentando una función sensorial y una estructura simple, similar a la de filamentos fósiles de grupos troncales a Maniraptora, lo cual podría sugerir una hipótesis de origen funcional para estas estructuras tegumentarias en Archosauria. Si bien en D. horneri ya se han descrito evidencias de aparatos sensoriales más similares a los de Crocodylia, podría ser esperable su presencia en Troodontidae, siendo un grupo con plumaje especializado.

CONCLUSIONES

Deviantart.com refleja imágenes con más atención a las proporciones anatómicas de los troodóntidos que a la representación de la disposición de todo su plumaje de acuerdo con el horquillado filogenético. Este fenómeno podría estar influenciado por las representaciones de Pennaraptora no avianos en medios académicos. En esta web se representa una muestra con diferentes hipótesis en torno al plumaje, probablemente debido a una eficiente difusión del conocimiento científico y podría implicar una expectación ante los futuros estudios de la apariencia de estos animales. En imágenes de producción muy reciente, perduran hipótesis planteadas décadas atrás, como el caso del “dinosauroide”.

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Referencia:
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El extraño caso del Dr. Gigantspinosaurus


Retomamos de nuevo y tras un pequeño impás este sección del blog. Y que mejor manera de hacerlo que hablando de uno de los grupos de «lagartos terribles» con un aspecto más bizarro y extraño que ha dado el registro fósil. Hoy hablaremos de los estegosaurios, popularmente conocidos como los «dinosaurios con placas». Este grupo de dinosaurios de porte cuadrúpedo, fitófagos y dotados de una muy variada armadura dérmica sobre todo el dorso y el final de la cola es uno de los grupos con menor registro en cuanto a diversidad dentro de Dinosauria. Sin embargo, es, a su vez, uno de los grupos de dinosaurios más emblemáticos y con una amplia representación en el universo dinosauriológico. Hace unas semana apareció en la revista científica Acta Geologica Sinica la descripción detallada de un estegosaurio asiático que permanecía casi en el olvido. Este «dinosaurios con placas» es Gigantspinosaurus sichuanensis, una forma de tamaño mediano que se caracteriza sobre todo por presentar espinas dérmicas en la región escapular de un tamaño considerable y cuya orientación es objeto de debate científico. Además de conocer más aspectos anatómicos de este dinosaurio, el trabajo documenta las relaciones filogenéticas de este estegosaurio con otras formas del registro asiático conocidas en la actualidad.

Pues ya parece en parte resuelto el extraño caso del Dr. Gigantspinosaurus

El resumen del trabajo es el siguiente:

Gigantspinosaurus sichuanensis is one of the six Stegosauria genera discovered from the Sichuan basin, which preserves the first skin impressions of stegosaurs around the world and a huge pair of ‘comma’ ‐shaped parascapular spines kept in situ, and being named after the latter feature. The holotype was firstly named and reported in an abstract of a lecture by Ouyang, 1992, since when it has never been detailed studied and the taxonomic position of Gigantspinosaurus is also vague. The morphological redescription shows that G. sichuanensis is a medium‐sized stegosaur, with external mandibular foramen developed. The ratio of femur to humerus is large, and the intersacral fenestrae are big. According to the wear degree of teeth, the holotype of G. sichuanensis is regarded as an adult individual. On the basis of the recent data matrix of stegosaurs and the characters revisions of G. sichuanensis, its phylogenetic position has been determined again. By our detailed morphological and phylogenetic analysis, G. sichuanensis is considered to inherit some primitive traits, but it is more derived than Huayangosaurus, and located in a transitional position between Huayangosaurus and Tuojiangosaurus, as a kind of evolved stegosaurs. The ancestors of Stegosauria are small and quadruped, with primitive ornithopod‐like skull, and grow leaf‐shaped teeth, a large number of bone plates.

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Más información:
  • Referencia: Baoqiao Hao, Qiannan Zhang, Guangzhao Peng, Yong Ye & Hailu You (2018): Redescription of Gigantspinosaurus sichuanensis (Dinosauria, Stegosauria) from the Late Jurassic of Sichuan, Southwestern China. Acta Geologica Sinica 92(2): 431-441. DOI: https://doi.org/10.1111/1755-6724.13535.
  • Imagen tomada de Paleontology World (Autor: Corey A. Ford).
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Placodontos, simosaurios y otros reptiles marinos en formato tesis: ¡Enhorabuena Doctor Carlos de Miguel!


El pasado miércoles 25 de Abril, Carlos de Miguel defendió su memoria de tesis titulada “Historia evolutiva de Simosauridae (Sauropterygia). Contexto sistemático y biogeográfico de los reptiles marinos del Triásico de la península ibérica” en la Facultad de Ciencias de la UNED. Tras una profunda y extensa investigación sobre este grupo de reptiles marinos, que le ha llevado a recorrer numerosas colecciones europeas de referencia, Carlos obtuvo finalmente el título de doctor.

Ahí va un breve resumen de la memoria de tesis:

Los sauropterigios fueron un exitoso grupo de reptiles marinos que vivió durante el Mesozoico, apareciendo en el Triásico Inferior y desapareciendo a finales del Cretácico Superior. Este grupo alcanzó su máxima disparidad conocida durante el Triásico Medio e inicios del Triásico Superior, diversificándose en numerosos grupos con distintos modos de vida y adaptaciones tróficas. El registro fósil de este grupo durante el Triásico es bien conocido a nivel global, habiéndose hallado abundantes restos en Norteamérica, Europa, el norte de África, Oriente Próximo y China. A pesar del relativamente abundante registro de sauropterigios triásicos ibéricos, los restos encontrados son, por lo general, elementos aislados y poco informativos a nivel sistemático en comparación con los de otros países europeos como Alemania, Francia o Italia.

En la presente tesis doctoral se realiza una puesta al día sobre el registro ibérico triásico de Sauropterygia, con especial énfasis en el clado Simosauridae, cuyo registro ibérico permanecía hasta ahora inédito. Además de la revisión de ejemplares de sauropterigios previamente conocidos, se estudian numerosos ejemplares inéditos. De esta manera, se evalúan hipótesis previas sobre la diversidad peninsular de este clado y se reconocen tanto formas definidas en otras regiones europeas y de Oriente Próximo, pero hasta ahora no identificadas en la península ibérica, como nuevos taxones. La definición de nuevas formas y el incremento de la información sobre otras previamente conocidas permiten la propuesta de hipótesis filogenéticas y la redefinición de varios taxones.

Este trabajo se divide en dos bloques principales. En el primero se revisa el clado Simosauridae y se estudia, por primera vez, su registro ibérico. Así, se identifican los primeros restos confirmados del género Simosaurus de la península ibérica, hallados en la localidad de Manzanera (Teruel). Para mejorar el conocimiento sobre el clado Simosauridae se realiza el estudio comparativo de 25 cráneos del único miembro de este clado hasta ahora considerado como válido, Simosaurus gaillardoti, a partir de ejemplares previamente analizados y de otros inéditos, provenientes tanto de Francia como de Alemania. Por último, en este bloque se describe un nuevo miembro de Simosauridae a partir de varios ejemplares hallados en el yacimiento del Triásico Superior de El Atance (Sigüenza, Guadalajara). Como consecuencia, se redefine el clado Simosauridae. La comparación anatómica entre S. gaillardoti y el nuevo simosaurio de El Atance permite interpretar diferentes modos de vida y adaptaciones tróficas dentro de este clado.

En el segundo bloque de la presente tesis doctoral se analiza el registro ibérico de otros dos linajes de sauropterigios triásicos, notosaurios y placodontos. La revisión de ejemplares de Nothosauria ibéricos previamente conocidos, y el estudio de abundantes especímenes inéditos (incluyendo aquellos del Triásico Medio de Fuencaliente de Medinaceli, en Soria, y de Canales de Molina, en Guadalajara), permiten el reconocimiento de este clado en la península ibérica como más diverso que lo hasta ahora considerado. De la misma manera, el estudio de Placodontia aquí efectuado está basado tanto en la revisión de ejemplares previamente descritos como en el estudio de ejemplares hasta ahora inéditos. Entre estos últimos se incluye el caparazón de placodonto más completo de la península ibérica hasta la fecha, proveniente de Canales de Molina, que es atribuido al género Psephosauriscus, hasta ahora reconocido como exclusivo del Triásico Medio de Oriente Próximo. El estudio del único cráneo de un placodonto hallado en la península ibérica, proveniente del yacimiento de El Atance, permite la descripción de un nuevo ciamodontoideo. Esta nueva forma es identificada como el taxón hermano del placodonto alemán Henodus chelyops, proponiéndose una nueva diagnosis para el clado Henodontidae, que presenta unas adaptaciones tróficas altamente especializadas.

La tesis, dirigida por Francisco Ortega y Adán Pérez García ambos de la UNED, recibió el sobresaliente "Cum Laude" por decisión del tribunal. ¡Enhorabuena Carlos!

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Cita bibliográfica:
  • de Miguel Chaves, C. (2018).  Historia evolutiva de Simosauridae (Sauropterygia). Contexto sistemático y biogeográfico de los reptiles marinos del Triásico de la península ibérica. PhD Thesis, UNED.
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¿Qué ha pasado en Ornithomimosauria en 25 años?, en el XVI EJIP

Foto de Elena Cuesta con el poster presentado en el XVI EJIP

Seguimos con más trabajos presentados en el pasado XVI EJIP que tuvo lugar los días 11-14 de Abril en Zarautz. Esta vez, el trabajo presentado por el Elena Cuesta sobre los últimos descubrimientos en Ornithomimosauria. Hace 25 años que se descubrió el holotipo de Pelecanimimus polyodon, cuyos resultados de su análisis preliminar, publicado en 1994, aportan un gran avance en el estudio de este grupo. Sin embargo, el número de taxones hallados en este cuarto de siglo de Ornithomimosauria ha aumentado como la espuma, suponiendo un gran avance en el conocimiento de este grupo clave de celurosaurios. Por ejemplo, este grupo era previamente conocido en Asia Oriental y Norte América cuando Pelecanimimus, el primer especimen hallado en Europa, fue descrito, sin embargo, ahora se conocen taxones en muchas partes del mundo, incluyendo restos en lo que antes era Gondwana. Conocer todos estos descubrimientos son clave para el estudio actual que se está haciendo en Pelecanimimus, el cual  aportará resultados para entender la historia evolutiva de este grupo.

Aquí dejamos el resumen en inglés de este trabajo:

INTRODUCTION

Ornithomimosauria is a Coelurosaurian clade, more derived than Tyrannosauroidea and the sister group of Maniraptora, being one of the most basal clades in Coelurosauria. Moreover, this is a clade of highly specialized theropod dinosaurs, whose functional behaviour has hitherto been subject of debate.

Ornithomimosaurs are widely distributed throughout the world, especially in Cretaceous beds of Asia and North America. The European record is poorly represented; with only some specimens from England, France, and Spain. The first known European ornithomimosaur was Pelecanimimus polyodon from Las Hoyas fossil site, a Konservat-lagerstätte from the Barremian (Early Cretaceous) of Cuenca (Spain). Thus, the holotype is well-preserved like other specimens from Las Hoyas. It is composed of the anterior half of the skeleton, including the complete skull. Moreover, Pelecanimimus also preserves integumentary impressions, such as an occipital crest and an angular pouch.

Over the last years, a vast number of new discoveries have increased the known diversity of the group. Based on these discoveries, several analyses have been performed to provide new looks at the Ornithomimosauria phylogeny in the last 25 years.

25 YEARS OF NEW DISCOVERIES IN ORNITHOMIMOSAURIA

When Pelecanimimus was published by Pérez-Moreno et al. (1994), Ornithomimosauria was a group composed of derived taxa (Ornithomimidae) from Asia, such as Gallimimus bullatus, Anserimimus planinychus, Archaeornithomimus asiaticus, and North America, like Ornithomimus edmontonicus and Struthiomimus altus. Yet the primitive Asian taxa (Basal Ornithomimosauria) Harpymimus okladnikovi and Garudimimus brevipes were was also known. Therefore, the discovery of Pelecanimimus implied the first unambiguous evidence of ornithomimosaurian theropods in Europe. The phylogenetic results by Pérez-Moreno et al. (1994) also indicated that Pelecanimimus was the most basal representative of the clade.

At present, the new discoveries indicate that the group is more widely distributed than was previously thought, occurring even in the Berriasian-Valanginian (Early Cretaceous) of Africa with the presence of Nqwebasaurus thwazi, which is currently the most basal taxa within the clade. The western European record has been enlarged with new discoveries such as the Hauterivian-Barremian Angeac bone bed material of France, not described in detail yet; and some fragmentary Early Cretaceous material from England like Valdoraptor, which has been considered as a nomen dubium.

The eastern Asian record has increased in the last years. The most basal Chinese ornithomimosaurian, discovered by Ji et al. (2003), is Shenzhousaurus orientalis from the Yixian Formation (Early Cretaceous). Moreover, another non-ornithomimid taxon was also described by Makovicky et al., 2009, Beishanlong grandis, from the Aptian-Albian (Early Cretaceous) of China. Furthermore, two new species of Ornithomimidae have been included in the eastern Asian record in the last years: Aepyornithomimus tugrikinensis from the Upper Cretaceous of Mongolia and Sinornithomimus dongi from the Lower Cretaceous of China, which includes several complete specimens that suggest a gregarious behaviour. Together with the discoveries in East Asia, there are also new records in Central Asia, due to the discovery of an almost complete ornithomimosaurian from the Bissekty Formation (Turonian, Late Cretaceous of Uzbekistan), of fragmentary material from the Lower Cenomanian (Late Cretaceous) of Kyrgyzstan, from the Coniacian–Lower Santonian (Late Cretaceous) of Tajikistan, and from the Santonian-Campanian (Late Cretaceous) of Kazakhstan. In Central Asia, the oldest known ornithomimosaurian, Lepidocheirosaurus natatilis, has been described by Alifanov and Saveliev (2015), from the Upper Jurassic of Transbaikalia, Russia.

In addition to the new discoveries of the last 25 years, a re-examination of classical Asian ornithomimosaurs has been also carried out, which has led to new phylogenetic hypotheses or to the support of the previous ones. For instance, the new information provided by Kobayashi and Barsbold (2004, 2005) supports that Ornithomimidae is a sister taxon to the clade composed of Beishalong+Garudimimus+Deinocheirus. It is worth mentioning the recent publication on new skeletal material of Deinocheirus mirificus that has revealed that this species unequivocally belongs to Ornithomimosauria, hypothesis that was previously casted doubt by Makovicky et al. (2004).

Finally, the North American record has also provided new material within Ornithomimosauria from the Lower Cretaceous beds of the United States (Ornithomimosaur indet: Brownstein, 2017) to the Upper Cretaceous beds of Mexico (Tototlmimus packardensis: Serrano-Brañas et al., 2016) and Canada (Ornithomimid indet: Longrich, 2008).

CONCLUSIONS: FUTURE PERSPECTIVES

Since the discovery of Pelecanimimus, the known diversity of the Ornithomimosauria has increased with new discoveries of fossil material throughout the world. The European localization of Pelecanimimus and its basal position within the clade implies that this taxon is key to understanding the palaeobiogeographical and phylogenetical hypotheses of Ornithomimosauria. Therefore, a review of the holotype and its integration with the new information of ornithomimosaurian known taxa collected in these last years would shed light on the evolutionary history of this theropod lineage.

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Aún recuerdo cuando, en pleno Cretácico, las tortugas francesas veraneaban en España: Foxemys en el registro ibérico


Acaba de ser publicado un artículo científico, en la revista Geobios, en el que se describe nuevo material español de tortugas pleurodiras, perteneciente a Bothremydidae. Estos restos provienen del yacimiento conquense de Lo Hueco. Además, en este trabajo se hace la revisión de algunos ejemplares hasta ahora reconocidos como problemáticos.
Los fósiles de este grupo de tortugas son muy abundantes en dicho yacimiento del final del Cretácico. De hecho, los caparazones más completos de la parte final del Cretácico hallados en España se identifican en Lo Hueco. El estudio de algunos de estos ejemplares permitió identificar, hace algunos años, la presencia de Iberoccitanemys convenarum, una forma previamente reconocida como exclusiva del registro francés. Hasta ahora ésta era la única especie de tortuga pleurodira identificada como formando parte de la biodiversidad de ambos países. Aunque también se había hallado una segunda forma de pleurodira en Lo Hueco, la escasa información disponible no permitía una atribución precisa. Sin embargo, este hallazgo era importante, puesto que Lo Hueco corresponde al único yacimiento europeo donde se ha notificado la coexistencia de dos especies diferentes de este grupo.


Afortunadamente el estudio de nuevos ejemplares de Lo Hueco, que han sido recientemente preparados, ha permitido caracterizar a esta segunda especie. Se trata de una tortuga con un tamaño considerablemente superior al de Iberoccitanemys convenarum. Esta forma es Foxemys mechinorum. Como ocurría con la otra pleurodira de Lo Hueco, Foxemys mechinorum era una especie originariamente definida en Francia, de donde era hasta ahora exclusiva. Por lo tanto, las tortugas de Lo Hueco permiten refutar la hipótesis que proponía que las especies de Bothremydidae de España y de Francia eran exclusivas de cada uno de estos países.

Nada impedía los desplazamientos entre Francia y España de estas especies de tortugas acuáticas en el cálido archipiélago europeo de finales del Cretácico.

El resumen del trabajo es el siguiente:
Bothremydidae is the most abundant and diverse group of turtles in the upper Cretaceous fossil sites of southwestern Europe. Thus, several species a priori recognized as exclusive of the Portuguese, Spanish and French records were defined. The most abundant and best preserved Spanish collection of pleurodiran turtles from the last Stages of the Upper Cretaceous comes from the fossil site of Lo Hueco (Cuenca Province, Central Spain). The bothremydid Iberoccitanemys convenarum, defined by a single specimen from the Maastrichtian of Haute-Garonne (France), was subsequently recognized as a very abundant form in this Spanish site, corresponding to the only bothremydid so far identified as being part of the diversity of Bothremydidae of both countries. The presence of a second member of Bothremydidae was recognized in Lo Hueco, representing the only evidence of the synchronic and sympatric coexistence of two members of this lineage in a European site. However, very scarce information about this second form from Lo Hueco was available. Thus, its attribution to a new taxon or to a member of Foxemydina previously identified in the Spanish record, or in that of other European regions, could not be evaluated until now. New material from Lo Hueco, not attributable to Iberoccitanemys convenarum but to this second larger form, allows its generic and specific identification. Close paleobiogeographical relationships considering the fauna of pleurodiran turtles from Spain and France are recognized thanks to the findings performed in Lo Hueco: not only Iberoccitanemys convenarum is known in both countries, but also the French Foxemys mechinorum is identified in Central Spain.
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  • Imagenes: Algunos de los ejemplares de Foxemys mechinorum hallados en el yacimiento español de Lo Hueco. Caparazón ventral o espaldar (arriba) y caparazón dorsal o plastrón (abajo).
  • Referencia: Pérez-García, A.; Ortega, F. 2018. Identification of the French Upper Cretaceous bothremydid turtle Foxemys mechinorum in the Spanish record. Geobios https://doi.org/10.1016/j.geobios.2018.04.002
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Lluvia de dinosaurios


Para acabar la semana y tras la salida a escena del trailer final de Jurassic World Fallen Kingdom vamos a hablar de los comienzos de ese reino caído: el “surgimiento de un imperio” podría decirse siguiendo el entramado cinematográfico. Hace unos 245 millones de años (largo ha llovido ya) aparecieron los primeros intrépidos representantes de uno de los grupos de vertebrados de mayor éxito evolutivo que se conocen actualmente, los «lagartos terribles». Sí, volvemos a insistir por si queda ya algún resquicio de dudas: las aves actuales son dinosaurios. Sin embargo, su aparición no fue abrumadora y en los primeros momentos el registro fósil nos da muchas pruebas de ello. Millones de años más tarde, según un reciente trabajo publicado en la revista científica Nature Communications, es cuando parece que el registro fósil nos deja, ahora sí, evidencias empíricas de la rápida diversificación de los «lagartos terribles» por el planeta Tierra. Y ese momento de diversificación repentina surge tras un evento de importante pluviosidad, lo que ha dejado algún titular, que podría denominarse mediáticamente curioso.

Sí, no parece que cayesen del cielo ni que la lluvia fuese de dinosaurios.

El resumen del trabajo es el siguiente:

Dinosaurs diversified in two steps during the Triassic. They originated about 245 Ma, during the recovery from the Permian-Triassic mass extinction, and then remained insignificant until they exploded in diversity and ecological importance during the Late Triassic. Hitherto, this Late Triassic explosion was poorly constrained and poorly dated. Here we provide evidence that it followed the Carnian Pluvial Episode (CPE), dated to 234–232Ma, a time when climates switched from arid to humid and back to arid again. Our evidence comes from a combined analysis of skeletal evidence and footprint occurrences, and especially from the exquisitely dated ichnofaunas of the Italian Dolomites. These provide evidence of tetrapod faunal compositions through the Carnian and Norian, and show that dinosaur footprints appear exactly at the time of the CPE. We argue then that dinosaurs diversified explosively in the mid Carnian, at a time of major climate and floral change and the extinction of key herbivores, which the dinosaurs opportunistically replaced.

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Más información:
  • Referencia: Massimo Bernardi, Piero Gianolla, Fabio Massimo Petti, Paolo Mietto & Michael J. Benton (2018): Dinosaur diversification linked with the Carnian Pluvial Episode. Nature Communications 9: 1499. DOI: 10.1038/s41467-018-03996-1.
  • Imagen tomada de Phys.org (Autor: Davide Bonadonna).
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Estimando la paleodiversidad en Eusuchia en el XVI EJIP


Durante el XVI EJIP, celebrado en Zarautz del 11 al 14 de abril, Ane de Celis presentó un trabajo acerca de estimaciones de paleobiodiversidad en cocodrilos modernos (Eusuchia). Este trabajo, realizado junto a Iván Narváez y Francisco Ortega, resultó ganador de un premio concedido por la Fundación Dinópolis, a los cuales agradecemos el mismo.

En el encuentro se presentó una curva de paleobiodiversidad en bruto y a nivel específico para Eusuchia, obtenida tras una revisión exhaustiva de la bibliografía científica publicada hasta este mismo año 2018. Los resultados muestran que el mayor incremento en el número de especies ocurrió en el Mioceno tardío (11.63-5.333 millones de años). Por otro lado, los resultados sugieren que existe una relación entre los cambios de temperatura y la paleobiodiversidad, de modo que cuando aumenta considerablemente la temperatura media global se observa un crecimiento de la paleobiodiversidad.

A continuación se puede leer el resumen del trabajo en inglés:

INTRODUCTION

Eusuchia conforms a crocodyliform lineage, including crown-group Crocodylia, known since the Lower Cretaceous. Nowadays there are only 23 eusuchian species, but their rich fossil record indicates that they were more abundant and widespread in the past. Previous works assess changes in taxonomic diversity in all Pseudosuchia and Mesozoic Crocodyliformes with appropriate novel techniques to avoid bias. The present work makes a first preliminary approach to understand how the taxonomic diversity of Eusuchia changed since their first appearance in the fossil record.

METHODOLOGY

A new dataset comprising the entire timespan of Eusuchia (129Ma to present) was built. This dataset includes all valid eusuchian species described to date and was built using the latest published literature, in order to assess the validity of the taxa, their phylogenetic position, temporal and spatial range. For this purpose those occurrences named as “aff.” or “cf.” were not included, as well as taxa whose membership to Eusuchia needs further review (i.e. Paralligatoridae, Pachycheilosuchus trinquei or Pietraroiasuchus ormezzanoi among others). The data from 207 species was sorted to stage-level time bins (n=31, Barremian to Holocene), whose absolute dates are from the last published International Chronostratigraphic Chart (v.2017/02). Count of the number of species per stage was done following Tennant et al. (2016), obtaining an uncorrected taxonomic diversity estimate.

RESULTS AND DISCUSSION

The preliminary result, an uncorrected taxonomic diversity estimate of Eusuchia, shows great increases in the number of species at the end of the Cretaceous, early Eocene or middle-late Miocene. Those increases happened when the palaeotemperatures raised in events such as the Cretaceous greenhouse, early Eocene Climatic Optimum (EECO) or the mid-Miocene Climatic Optimum (MMCO) respectively. Conversely, at the early Paleocene, middle-late Eocene, Oligocene, early Miocene and Pliocene-Pleistocene, the number of species substantially decreases. For these periods (excluding the early Paleocene) drops in palaeotemperature such as the Long-Term Eocene Cooling (LTEC), Eocene-Oligocene Transition (EOT), Oligocene-Miocene Boundary (OMB) or the middle Miocene Climate Transition (MMCT) have been respectively reported. These results suggest that there is a relationship between the taxonomic diversity of eusuchians and palaeotemperature; question previously addressed by Markwick (1998) for crocodylians, by Mannion et al. (2015) for pseudosuchians, and by Tennant et al. (2016) for crocodyliforms. These authors concluded that palaeotemperature is a major environmental driver for the group. However, to fit the analysis of the relationships between eusuchian diversity and environmental factors such as palaeotemperature, it would be necessary to previously correct this palaeobiodiversity estimate with methods such as shareholder quorum subsampling (SQS) or true richness estimates using a Poisson sampling model (TRiPS) among other methods. This approach will be the next step to take for this work in the future.

CONCLUSIONS

Preliminary results indicate that several increases and decreases of eusuchian taxonomic diversity may be related to changes in palaeotemperatures. Further analyses are needed to assess properly the strength of these results.

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¡Al rico placodonto ibérico!


Quizás algunos de vosotros estéis familiarizados con los placodontos, un grupo de reptiles acuáticos del Triásico emparentados con los plesiosaurios, los notosaurios y otros sauropterigios. Estos organismos, divididos en formas con caparazón y formas sin caparazón, tenían adaptaciones tróficas altamente especializadas, alimentándose de crustáceos, moluscos y otras formas de invertebrados con caparazón.

Sin embargo, el registro de placodontos en la península ibérica es poco informativo y no demasiado abundante, estando compuesto principalmente por restos aislados y fragmentarios. En un nuevo trabajo publicado hoy mismo en la revista Historical Biology por miembros del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED y de la Universidad de Zürich, se publican varios restos inéditos de placodontos del Triásico Medio de la localidad de Canales de Molina (Guadalajara). Estos restos fueron encontrados en 1980 y presentados en un congreso en 1983 por Alférez y colaboradores, pero nunca habían sido descritos ni figurados. 

Estos restos incluyen numerosos dientes de placodontos ciamodontoideos y dientes de placoquélidos indeterminados, además de un caparazón parcialmente completo que constituye el ejemplar de placodonto más completo de la península hasta el momento. Este caparazón es atribuido en este trabajo al género Psephosauriscus, un taxón de placodonto ciamodontoideo conocido hasta ahora únicamente en el Triásico Medio de Oriente Próximo. Supone, pues, el primer hallazgo de este genero en Europa y España, así como su primer registro fuera de Oriente Próximo. 

Por último, en este trabajo se ha realizado también una puesta al día del registro ibérico de placodontos, analizando y discutiendo algunas asignaciones previas. Os dejamos con el abstract:

The Iberian fossil record of placodonts, a group of Triassic marine reptiles with specialized crushing trophic adaptations, is mostly based on scarce isolated remains and therefore poorly informative. Abundant placodont remains were found in the 1980’s in Middle Triassic levels (Ladinian, Muschelkalk Facies) of Canales de Molina (Guadalajara Province, Central Spain), but they remained unpublished. This material is described and figured here for the first time. It includes isolated teeth and armor plates, but also the first relatively complete placodont carapace found in the Iberian record. Paleohistological studies performed here on several isolated armor plates of different sizes suggest that all of them could belong to different ontogenetic stages of the same taxon, the carapace probably representing a juvenile individual of a potential new species within the genus Psephosauriscus. This is the first reference of this genus in the European record, being so far known from the Middle Triassic of the Middle East. An update considering all so far published Iberian specimens of Placodontia is performed.

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¡Nada libre Algorachelus! De Guadalajara a Oriente Próximo y Norte América: diversidad, tafonomía y patologías de la singular tortuga viajera


Algorachelus es una tortuga pleurodira que habitó en una pequeña localidad de Guadalajara, Algora, hace cerca de 95 millones de años, durante el Cenomaniense. Esta tortuga está representada por numerosos restos. De hecho, el material de Algorachelus de Algora representa la mayor concentración de una tortuga de su familia (Bothremydidae) de toda Europa, permitiendo que la pequeña Algorachelus peregrinus pueda ser vista como la pleurodira mejor caracterizada de este continente.


Un nuevo estudio que acaba de ser publicado, basado el numerosos ejemplares articulados y bien preservados provenientes de Algora. Este trabajo ha permitido la caracterización detallada del caparazón de la tortuga castellano-manchega. Además de la descripción anatómica, la abundante colección de restos ha posibilitado realizar otros acercamientos menos habituales. Por una parte, se ha podido caracterizar la variabilidad de esta especie, teniendo en cuenta numerosos elementos anatómicos. Por otra, se han identificado numerosas patologías, tanto referentes a sus escudos córneos como a los elementos óseos.


La identificación de varios caparazones completos, y de otros caaparazones en diversos estadíos de desarticulación, ha permitido un detallado acercamiento tafonómico. Así, los patrones de desarticulación experimentados por estas carcasas han sido analizados, considerando tanto la totalidad del caparazón, como los espaldares (o caparazón dorsal) y los plastrones (o caparazón ventral) de manera aislada.


Recientemente se había reconocido la presencia de Algorachelus peregrinus en niveles de edad similar a los de Algora pero en Portugal, en la localidad de Nazaré. Sin embargo, el estudio de otras tortugas poco conocidas de la misma edad, que vivieron en otros continentes, ofrece una nueva perspectiva. De esta manera, la forma ibérica Algorachelus peregrinus no es la única identificada, sino que se reconocen otras dos especies: Algorachelus parvus en Oriente Próximo (en Palestina) y Algorachelus tibert en Norte América (en Utah). Algorachelus es una tortuga pleurodira, es decir, un miembro de un grupo originado en el Hemisferio Sur y exclusivo de áreas con temperaturas cálidas, de tipo tropical. Aunque la mayoría de las pleurodiras son de agua dulce, el linaje de Algorachelus se adaptó a la vida en ambientes costeros. Esta adaptación, unida a las temperaturas globales cálidas del Cretácico, permitieron la rápida expansión del área de distribución geográfica de Algorachelus, alcanzando regiones tan separadas como Oriente Próximo, Europa y Norte América.


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Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A.: New information on the Cenomanian bothremydid turtle Algorachelus based on new, well-preserved material from Spain, Foss. Rec., 21, 119-135, https://doi.org/10.5194/fr-21-119-2018, 2018.
  • Imágenes (de arriba a abajo): 1) Caparazones de Algorachelus peregrinus, completos y parciales, durante la excavación. 2 y 3) Algunos de los caparazones articulados. 4) Selección de ejemplares con patologías. 5) Patrón de desarticulación de los espaldares de Algorachelus peregrinus en el yacimiento de Algora.
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Agárrame esos fantasmas


Retomamos de nuevo el linaje de dinosaurios que incluye a los representantes de las aves actuales para hablar de un pariente de estas últimas como es el bien conocido taxón asiático Confuciusornis. Numerosos estudios y trabajos pueblan la literatura dinosauriana y nos hablan de aspectos tan amplios como sus relaciones de parentesco, su anatomía o sus hábitos voladores, etc. No obstante, un aspecto muy importante en su ciclo vital era y sigue siendo un enigma... Y este aspecto no es otro que sus modos de alimentación. Sin embargo, los resultados obtenidos tras el estudio de una importante muestra de cráneos de Confuciusornis alojados en distintas instituciones europeas aportan algo de luz sobre una hipotética dieta y/o hábito alimenticio en esta interesante forma dinosauriana. Las conclusiones obtenidas son expuestas en un reciente trabajo publicado en la revista científica Journal of Vertebrate Paleontology. La comparación de los cráneos de Confuciusornis con los presentes en aves modernas como los chotacabras o las carracas indican hábitos alimenticios muy semejantes. En concreto se propone que Confuciusornis capturaría al vuelo, como las especies comentadas, pequeños artrópodos cretácicos (coleópteros, libélulas...)

Estas presas base de la alimentación en Confuciusornis son un enigma, pero salvo este ave nadie tiene certeza de que agarrase esos fantasmas

El resumen del trabajo es el siguiente:

Confuciusornis sanctus has been heralded as a bird with an ancestrally diapsid skull, although this does not match its phylogenetic position as determined by other skeletal features. Based on 13 cranial specimens in European collections, we demonstrate that the observed scaffolding in the temporal region is highly derived and comparable to some of 21–23 cases of secondary bridges across the temporal fossa that evolved in modern birds. In Confuciusornis, the temporal fossa is crossed by a secondary temporal bar (absent in Eoconfuciusornis) that is continuous with the braincase but discontinuous with the postorbital process. A small postorbital bone (if present) is covered by this secondary ossification. The postorbital process is continuous with a prominent supraorbital rim and extends to the jugal as in sally-striking birds, including some Podargidae (Podargus), Leptosomidae, Brachypteraciidae, Coraciidae, Bucconidae, and Galbulidae, which tend to have wide gapes, large jaws with deep cranial rostra (and the nasal opening in a caudal position), and require additional attachments of musculus adductor mandibulae externus for fast and powerful snatching of the prey. The best modern analogue for the secondary temporal scaffolding seen in Confuciusornis is provided by Podargus, in which the long postorbital process is propped up by the temporal bar in addition the secondary bridge across the temporal fossa. The cranial evidence identifies Confuciusornis sanctus as a sally-striking predator.

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Más información:
  • Referencia: Andrzej Elzanowski, D. Stefan Peters & Gerald Mayr (2018): Cranial morphology of the Early Cretaceous bird Confuciusornis. Journal of Vertebrate Paleontology. DOI: 10.1080/02724634.2018.1439832.
  • Imagen tomada de NewDinosaurs (Autor: Kevin Yan).
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Isisfordia: Death Note


Pues ya estamos en otra entrada de la sección y retomamos de nuevo la temática cocodrilera. No obstante esta vez trataremos aspectos relacionados con los procesos tafonómicos implicados en reconocer, entre muchas más cosas, si un fósil presente en un yacimiento vivía en el mismo lugar en el que nos dejó (autóctono) o la carcasa fue arrastrada hasta ese lugar por corrientes de agua (alóctono). Tener claro este tipo de información es de gran ayuda a la hora de interpretar los ambientes en los que una especie solía pasar sus días y así llegar a conocer un poco mejor aspectos de su biología. Un ejemplo claro de como la tafonomía puede darnos claves de lo anterior se expone en un reciente trabajo publicado en la revista científica Royal Society Open Science. En este trabajo el protagonista es el eusuquio basal Isisfordia duncani hallado en la Formación Winton, en la región de Queensland (Australia). El análisis detallado del número y tipo de huesos fósiles, su grado de desarticulación y descomposición pertenecientes a varios individuos de distinto estadio ontogenético ha permitido determinar que las poblaciones de Isisfordia en este área vivieron muy próximos al lugar en el que murieron: en una región deltaica de aguas salobres hace alrededor de 100 millones de años.

Ummm, como es el registro fósil... ¡Hasta Isisfordia nos deja su Death Note para escribir su historia!

El resumen del trabajo es el siguiente:

Taphonomic analysis of fossil material can benefit from including the results of actualistic decay experiments. This is crucial in determining the autochthony or allochthony of fossils of juvenile and adult Isisfordia duncani, a basal eusuchian from the Lower Cretaceous (upper Albian) distal-fluvial-deltaic lower Winton Formation near Isisford. The taphonomic characteristics of the I. duncani fossils were documented using a combination of traditional taphonomic analysis alongside already published actualistic decay data from juvenile Crocodylus porosus carcasses. We found that the I. duncani holotype, paratypes and referred specimens show little signs of weathering and no signs of abrasion. Disarticulated skeletal elements are often found in close proximity to the rest of the otherwise articulated skeleton. The isolated and disarticulated skeletal elements identified, commonly cranial, maxillary and mandibular elements, are typical of lag deposits. The holotype QM F36211 and paratype QM F34642 were classified as autochthonous, and the remaining I. duncani paratypes and referred specimens are parautochthonous. We propose that I. duncani inhabited upper and lower delta plains near the Eromanga Sea in life. Their carcasses were buried in sediment-laden floodwaters in delta plain overbank and distributary channel deposits. Future studies should refer to I. duncani as a brackish water tolerant species.

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Más información:
  • Referencia: Caitlin E. Syme & Steven W. Salisbury (2018): Taphonomy of Isisfordia duncani specimens from the Lower Cretaceous (upper Albian) portion of the Winton Formation, Isisford, central-west Queensland. Royal Society Open Science 5: 171651. DOI: http://dx.doi.org/10.1098/rsos.171651.
  • Imagen tomada de DevianArt (Autor: Vlad Konstantinov).
28.3.18 0 comentarios

Lufengosaurus: 28 días después


Como es de imaginar y gracias al trabajo de los científicos que se dedican a sacar a la luz los aspectos menos conocidos que en su día afectaron a los pobladores del planeta en el pasado, sea cual sea su origen, su edad y su procedencia, cada vez nos acercamos más a conocer todos los detalles de sus vidas. Los distintos trabajos que van apareciendo en las distintas revistas científicas nos revelan información sobre asuntos tan dispares como sus modos de locomoción, alimentación, sus desarrollos ontogenéticos o incluso cómo sucedió el trágico desenlace final de sus vidas. Y esto, como no, también lo vamos conociendo en el mundo de los «lagartos terribles». Además de ser algo similar a forenses de dinosaurios, los paleontólogos dedicados a estudiar y conocer mejor a estos seres pretéritos, de vez en cuando ejercemos como médicos de cabecera o de familia o algo más avanzado y tratamos de dar respuestas o pautas a la pregunta “¿qué me pasa doctor?”. Ejemplo de ello es un estudio publicado recientemente en la revista científica Scientific Reports en el que se expone un caso y un cuadro clínico relacionado con un proceso de infección ósea mediado por bacterias conocido como osteomielitis en el sauropodomorfo jurásico Lufengosaurus. ¿Y la causa de la entrada de estos agentes patógeneos en el hueso de este «lagarto terrible»? Según el estudio publicado, una fallida y no certera mordedura…

… no sabemos el desenlace final de la historia pero me pregunto “¿28 días después de la infección Lufengosaurus se encontraría con una Yunnan desierta?”

El resumen del trabajo es el siguiente:

We report an osseous abnormality on a specimen of the sauropod dinosaur Lufengosaurus huenei from the Fengjiahe Formation in Yuxi Basin, China. A gross pathological defect occurs on the right third rib, which was subjected to micro-computed tomographic imaging as an aid in diagnosis. The analysis of pathological characteristics and the shape of the abnormality is incompatible with impact or healed trauma, such as a common rib fracture, and instead suggests focal penetration of the rib, possibly due to a failed predator attack. The identication of characteristics based on gross morphology and internal micro-morphology presented by the specimen, suggests an abscess with osteomyelitis as the most parsimonious explanation. Osteomyelitis is a severe infection originating in the bone marrow, usually resulting from the introduction of pyogenic (pus-producing) bacteria into the bone. Micro-tomographic imaging of the lesion suggests a degree of healing and bone remodelling following post-traumatic wound infection with evidence of sclerotic bone formation at the site of pathological focus, indicating that L. huenei survived the initial trauma. However, as osteomyelitis can express through widespread systemic effects, including a lowering of immune response and overall condition, this disease may have been a contributing factor to the eventual death of the individual.

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Más información:
  • Referencia: Lida Xing, Bruce M. Rothschild, Patrick S. Randolph-Quinney, Yi Wang, Alexander H. Parkinson & Hao Ran (2018): Possible bite-induced abscess and osteomyelitis in Lufengosaurus (Dinosauria: sauropodomorph) from the Lower Jurassic of the Yimen Basin, China. Scientific Reports 8: 5045. DOI: 10.1038/s41598-018-23451-x.
  • Imagen tomada de DevianArt (Autor: Cheung Chung Tat).
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Santa Notosuchia Diet


Tras la fiebre aviana del blog en las últimas entradas, vamos a descender de los cielos para tratar en este nueva Escasa Reflexión de un grupo de crocodiliformes denominados notosuquios. Sí, esta vez pasamos de los únicos descendientes conocidos de los «lagartos terribles», las aves, a comentar un poco sobre formas crocodilianas. Comencemos. ¿Qué es un notosuquio? Cómo se podría decir… los notosuquios son unos pequeños reptiles que aparecieron en el Jurásico Medio y que se caracterizan por presentar cuerpos esbeltos en los que las extremidades se encuentran levantadas a diferencia de los cocodrilos actuales. Sin embargo, la característica más destacada de estos animales se puede observar en los cráneos. Con cráneos cortos y altos, los notosuquios han desarrollado un gran número de adaptaciones tróficas, relacionadas con la presencia de una dentición heterodonta. De este modo, el rango de dietas que se conocen para los integrantes del grupo va desde formas carnívoras, herbívoras hasta durófagas sin pasar por alto otros representantes con dieta omnívora. Y sobre los aspectos tróficos derivados de la descripción de material craneal desconocido de Morrinhosuchus luziae, un notosuquio de la cuenca de Bauru en Brasil, se centran parte de los resultados publicados en un artículo de la revista científica Cretaceous Research. En este nuevo estudio se concluye que este notosuquio se correspondería con un depredador generalista que en determinados momentos no pasaría por alto prácticamente nada que fuese comestible... en tiempos cretácicos claro.

Sobre la cantidad no podemos asegurar nada pero sobre la variedad sí… Santa Notosuchia Diet.

El resumen del trabajo es el siguiente:

Although the type material of Morrinhosuchus luziae (Crocodyliformes, Notosuchia) permitted the diagnosis of a new genus and species, its fragmentary nature prevented a detailed analysis of its cranial anatomy. In this study, we analyzed two new specimens of Morrinhosuchus luziae recovered from the Adamantina Formation (Upper Cretaceous) from Cândido Rodrigues and Monte Alto cities (state of São Paulo, Brazil), in the southeastern portion of the Bauru Basin. One specimen, MPMA 12-0050/07, consists of nearly complete skull and mandible which reveals new data and characters of its cranial morphology. Another, less complete specimen, MPMA 04-0019/15, consists of a rostrum with a partially preserved dentition that include a cingulate tooth crown. The analysis of Morrinhosuchus luziae's anatomy reinforces its phylogenetic position among the advanced notosuchian, allowing the inference of paleoautoecological proposals, and expanding the taxonomic knowledge of the elusive South American notosuchian.

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Más información:
  • Referencia: Fabiano Vidoi Iori, Thiago da Silva Marinho, Ismar de Souza Carvalho & Luiz Augusto dos Santos Frare (2018): Cranial morphology of Morrinhosuchus luziae (Crocodyliformes, Notosuchia) from the Upper Cretaceous of the Bauru Basin, Brazil. Cretaceous Research 86: 41-52. DOI: https://doi.org/10.1016/j.cretres.2018.02.010
  • Imagen tomada de la publicación (Autor: Raul Tabajara/Deverson da Silva).

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Incubar: el problema final


Seguimos en semana de noticias sobre dinosaurios que alzaron el vuelo y lo diversificaron hasta llegar al día de hoy. No obstante, en esta nueva entrada nos centraremos en una cuestión que fue, sin ninguna duda, muy importante para el devenir de las primeras aves que empezaron a poblar los distintos ecosistemas del planeta durante el Mesozoico. Este aspecto no es otro que el reproductivo y, más concretamente, ese momento tan importante del desarrollo de los futuros pollos que es la incubación. El proceso de incubación relacionado con el mantenimiento de una temperatura constante que facilite el desarrollo del embrión en el interior del huevo es conocido, como es de esperar, en los representantes actuales de las primeras aves en aparecer pero no se tiene evidencia directa en estas últimas. Los resultados obtenidos en una investigación que ha sido publicada recientemente en la revista científica Journal of Evolutionary Biology a partir del análisis de la morfología de la pelvis de varias de estas primeras aves mesozoicas parecen indicar que muchas de ellas tenían un problema que solventar. Y este inconveniente era el siguiente: algunas de estas primeras aves presentaban masas corporales que excedían la carga máxima que podían soportar los huevos, por lo que el proceso de incubación directa sería trágico para la puesta.

Una mágica estampa cretácica, aves de un lado para otro surcando los cielos. De repente otra fotografía: una pareja de jóvenes aves que presentan miradas de desconcierto frente a su reciente puesta parecen pensar incubar: el problema final.

El resumen del trabajo es el siguiente:

Numerous new fossils have driven an interest in reproduction of early birds but direct evidence remains elusive. No Mesozoic avian eggs can be unambiguously assigned to a species, which hampers our understanding of the evolution of contact incubation, which is a defining feature of extant birds. Compared to living species eggs of Mesozoic birds are relatively small, but whether the eggs of Mesozoic birds could actually have borne the weight of a breeding adult has not yet been investigated. We estimated maximal egg breadth for a range of Mesozoic avian taxa from the width of the pelvic canal defined by the pubic symphysis. Known elongation ratios of Mesozoic bird eggs allowed us to predict egg mass and hence the load mass an egg could endure before cracking. These values were compared to the predicted body masses of the adult birds based on skeletal remains. Based on 21 fossil species, we show that for non-ornithothoracine birds body mass was 130% of the load mass of the eggs. For Enantiornithes body mass and egg load mass were comparable to extant birds, but some early Cretaceous ornithuromorphs were 110% heavier than their eggs could support. Our indirect approach provides the best evidence yet that early birds could not have sat on their eggs without running the risk of causing damage. We suggest that contact incubation evolved comparatively late in birds.

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Más información:
  • Referencia: Denis C. Deeming & Gerald Mayr (2018): Pelvis morphology suggests that early Mesozoic birds were too heavy to contact incubate their eggs. Journal of Evolutionary Biology. DOI: 10.1111/jeb.13256.
  • Imagen tomada de Discover Magazine (Autor: Stephanie Abramowicz).