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Un poco de paleobiología de titanosaurios sudamericanos


Los mayores avances en el conocimiento de los titanosaurios se han llevado a cabo en tiempos recientes, apenas los últimos quince años. Especialmente en campos de la paleobiología como la neumaticidad, ontogenia y reproducción, neuroanatomía, etc.

Los abundantes y diversos restos de titanosaurios encontrados en América del Sur han permitido parte de estos avances. Así como sitios icónicos como Auca Mahuevo, los restos de una localidad de anidación de saurópodo de la que se han podido estudiar algunos de los escasos individuos de titanosaurio en estado embrionario o en estadios tempranos de su ontogenia.

Rodolfo García y colaboradores han publicado recientemente un estudio sobre el estado de conocimiento actual de la reproducción, cría, ontogenia, biomecánica y neuroanatomía de los titanosaurios de América del Sur. Este estudio se puede acceder como preimpresión online en Ameghiniana.


Reproducción, nidos y desarrollo ontogenético

Los titanosaurios pondrían gran cantidad de huevos de pequeño tamaño (10-25 cm de diámetro) en nidos excavados, normalmente dispuestos en círculo. No se sabe si estarían cubiertos o si eran incubados. Existen evidencias tanto para defender la hipótesis de crías precociales, la condición primitiva, que no serían incubadas, nacerían con capacidad para desplazarse, actuar con independencia, etc. O por otra parte, existen también evidencias de una estrategia altricial, que las crías tendrían una osificación postnatal de los huesos de las extremidades o un desarrollo de la dentición que implicarían una incubación y cuidado parental por los adultos.

Si hay evidencias en cambio de zonas de anidado donde predominaba una única especie y a las que se regresaba de manera estacional para poner los huevos.

A la izquierda, uno de los nidos de titanosaurios. A la derecha, foto de un nivel de Auca Mahuevo donde se encontraron huevos de titanosaurios. Las marcas corresponden a la posición de nidos.

En cuanto al desarrollo, es importante recalcar que se tienen pocos restos craneales de titanosaurio, así que los embriones de Auca Mahuevo suponen un hallazgo importante también por conservar los cráneos de crías de titanosaurio. De ellos se ha identificado el crecimiento con un alargamiento importante del cráneo. O la presencia de dientes hasta una zona más posterior de la mandíbula que en adultos. Se reconoce que las crías tendrían una alimentación muy similar a la de los adultos desde edad temprana.

Propuesta de crecimiento desde el craneo de embrión de titanosaurio como los encontrados en Auca Mahuevo, hasta craneo de titanosaurio adulto basado en Nemegtosaurus mongoliensis.


Histología y neumaticidad

Los titanosaurios experimentan una remodelación extensiva a hueso Harvesiano, aunque aún no se ha determinado las causas de este proceso. Varios de los procesos que se barajan podrían estar relacionados bien con la formación de las estructuras por en una fase temprana de la ontogenia. Hay que tener en cuenta el desarrollo de sonfospondilia en el esqueleto axial, así como otras estructuras relacionadas con sacos aéreos similares a los de las aves que se extendían a las extremidades requieren un proceso importante de remodelación. Esto impediría que estas partes del esqueleto actuasen como reservorio de calcio, por lo que la reabsorción de material en huesos largos pudiese ser mucho más marcada que en otros saurópodos.

Detalle de la pneumaticidad en el esqueleto axial y apendicular de titanosaurios. La estructura camelar del interior de las vértebras se puede ver en el corte en tomografía (2). Abreviaturas: cf - foramen coracoides, gs - superficie glenoide, nc - canal neural, pc - cavidad pneumática, pf - formanen pneumático, posl - lámina postzigoapofisal.

Otra hipótesis no excluyente a la anterior, sería el proceso de formación temprano de osteodermos. Éstos se han propuesto que actuarían de reservorio, pero una vez formados. En la etapa de formación en cambio, se ha observado en anquilosaurios que el calcio necesario es reabsorbido principalmente del hueso largo del organismo. Este proceso también pudiera producirse en titanosaurios, con el consiguiente remodelado del hueso largo posterior a la formación de osteodermos.


Biomecánica

Los titanosaurios tienen una posición de las extremidades diferente respecto a otros saurópodos. En lugar de una posición casi columnar, verticalizadas, que asemejarían aun con algunas diferencias con los elefantes, los titanosaurios tienen una postura más abierta, con cierto ángulo, por lo que sus extremidades más que columnas soportarían el peso como “arcos”.
La comparativa biomecánica de este estudio demuestra que las modificaciones en las inserciones musculares permitirían compensar los esfuerzos del peso en esta nueva postura. Además, esta morfología de las extremidades así como algunos caracteres podrían estar más relacionados con la posibilidad de los titanosaurios de adoptar una postura bípeda ¿se acuerdan del braquiosaurio de Jurassic Park? ¿o las posturas de algunos saurópodos clásicos en los montajes de museos de EEUU? Bien, pues puede que los titanosaurios, después de todo, sí fuese posible que adoptasen esas posiciones en momentos puntuales para alimentarse, aparearse, etc.

Detalle de la diferencia de posturas de las extremidades entre [izquierda] Loxodonta africana (elefante africano) y Camarasaurus, frente al titanosaurio [derecha] Opisthocoelicaudia.

Neuroanatomía

Y por último llegamos al estudio del cerebro. ¿Recuerdan ese artículo sobre el Ampelosaurus “torpe” de Lo Hueco? Bueno, pues parece que por ahí van los tiros.

Al parecer, la reducción en tamaño de la parte media del cerebro, el canal semicircular anterior o la robustez del laberinto implicarían una regresión al carácter plesiomórfico. Esto les permitiría captar una alta frecuencia de sonidos, no tan elevada como las aves no obstante, pero por el contrario la ausencia del proceso flocular unido a lo anterior, o la posición de las narinas externas restringiría la capacidad para rotación de la cabeza y capacidad para movimientos del cuello. Además de la reducción del tracto ofatorio y los bulbos, por lo que tampoco gozarían de buen olfato.

Oído interno de los titanosaurios (8-11) Bonatitan, (9-12) Antarctosaurus y (10-13) el diplodócido Amargasaurus.

De todas formas, que no fuesen excelentes y ágiles perros de caza, tampoco implica necesariamente que les colguemos rápidamente el adjetivo “tontorrón” o “torpe”. Un poco de respeto para los pobres titanosaurios.


Y poco más se puede escribir. Todo esto es un resúmen del resúmen que se extrae en la discusión y conclusiones. Así que ¡vayan y lean el artículo!

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Más información:
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¿Plumas en ornitisquios y en todos los dinosaurios?

Kulindadromeus zabaikalicus, por Eloy Manzanero.

El mes  pasado nos encontrábamos con la publicación de un nuevo trabajo con un revelador material que ya fue anunciado desde el último SVP. Se trata de Kulindadromeus zabaikalicus, un neornitisquio basal del Jurásico siberiano que presenta un buen registro de estructuras epidérmicas; entre las cuales destacan, tres tipos de filamentos de distinta complejidad similares a las plumas de los terópodos:
  1. Monofilamentos similares al “morfotipo 1” de Xu et al., (2010) distribuidos en torno al torso y la cabeza (más cortos y finos que los monofilamentos presentes en los ornitisquios Psittacosaurus y Tianyulong, y recordando más a los del terópodo Sinosauropteryx).
  2. Grupos de seis a siete filamentos que convergen proximalmente en la región central de una placa basal, localizados a lo largo del húmero y el fémur. Según Godefroit et al., (2014) estas estructuras recuerdan al “morfotipo 3” y a las plumas hacia abajo de algunas razas de pollos actuales como el Silkie. Las placas basales tienen la peculiaridad de estar espaciadas, a diferencia de las escamas de las extremidades y la cola de  K. zabaikalicus y de las escamas emplumadas que recubren el metatarso de formas actuales; pero, según señalan los autores, será necesaria una investigación más profunda para determinar si dichas placas pudieran ser escamas o una estructura relacionada con el cálamo (la parte hueca proximal de la pluma que se inserta en la piel).
  3. Un tercer morfotipo previamente desconocido localizado en torno a la región proximal de la tibia, compuesto por racimos de seis a siete elementos pero en forma de cinta y más o menos agrupados de manera proximal, cerca de la superficie del hueso. Cada elemento en forma de cinta presenta un eje oscuro a lo largo de su longitud y alrededor de diez filamentos paralelos internos. Esto aumenta aún más la singularidad del hallazgo, siendo la primera vez que aparece una estructura semejante.

1: Modelo de los morfotipos de tegumento filamentoso en dinosaurios extraído de Xu et al., (2010). 2: Pollos de raza Silkie. 3: Figuras extraídas de Godefroit et al., (2014);  estructuras semejantes al morfotipo "3" (a) y su interpretación gráfica (b), estructuras en forma de cinta (c) y su interpretación gráfica (d).

La presencia de estructuras filamentosas tanto simples como complejas, apoya la hipótesis de que los filamentos de Psittacosaurus y Tianyulong sean homólogos a las “protoplumas” de los terópodos, y que tal vez estuvieran presentes desde los taxones más primitivos de Dinosauria o incluso que la habilidad de formar filamentos simples y estructuras compuestas complejas provenga desde el clado Arcosauromorpha, como podría estar ejemplificando el registro dérmico de los pterosaurios y Longisquama.

Y por si acaso con todo lo anterior, no fuera suficiente para dar relevancia a este hallazgo, K. zabaikalicus también arroja gran información con el registro fósil de sus escamas, por un lado con la novedosa configuración de las localizadas en su cola, con al menos cinco hileras de grandes escamas ligeramente arqueadas con una pequeña imbricación, de tal modo que cada una cubre parte de la adyacente en sentido caudal-craneal (esto supone un tipo de cubierta descrito por primera vez en Dinosauria). Y por el otro, con la presencia de escamas y ausencia de estructuras similares a plumas en las extremidades posteriores distales de este animal, que recuerdan a la configuración de los apéndices tegumentarios en Ornithuromorpha. Ya ha sido registrada una pérdida gradual en sentido distal-proximal de las plumas en los miembros posteriores en la historia evolutiva de los dinosaurios avialanos hasta llegar a la apariencia típica de Ornithuromorpha, y experimentos adicionales concluyen que una epidermis emplumada es la característica predeterminada en las aves, siendo la aparición de regiones sin plumas el resultado de la inhibición del desarrollo de la pluma. De acuerdo con los autores, es probable que la extensión de la piel exclusivamente escamosa en los miembros posteriores de K. zabaikalicus pudiera explicarse por la inhibición del desarrollo de estas estructuras, que por su similitud con las plumas de los terópodos, sugieren que profundos mecanismos de homología explicarían esta complejidad en la distribución de los apéndices cutáneos en Dinosauria.

Vistas dorsales de las escamas caudales con distinto nivel de detalle. Imágenes extraídas de Godefroit et al., (2014).

Quizá por el momento, lo único seguro es que este animal representa un nuevo registro clave en el panorama de la piel de los dinosaurios más basales, tan desconocido aún, que lo sorprendente sería que no hubiera más sorpresas.

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Referencias:
  • X. Xu, X. Zheng, H. You, 2010, "Known feather morphotypes across a simplified dinosaurian phylogeny." Nature 464, 1338–1341.
  • Pascal Godefroit, Sofia M. Sinitsa, Danielle Dhouailly, Yuri L. Bolotsky, Alexander V. Sizov, Maria E. McNamara, Michael J. Benton & Paul Spagna, 2014, "A Jurassic ornithischian dinosaur from Siberia with both feathers and scales", Science 345(6195): 451-455.
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El verano y los reyes del mambo


Sin darnos cuenta se nos fue el mes de julio, nos vamos haciendo con agosto y, poco a poco, con el verano.

A los conquenses, además, se nos fueron los dinosaurios. Pero, dada la época en la que estamos, no es de extrañar. El que más y el que menos, con presupuestos altos y bajos, trata de aprovechar el periodo estival para relajarse, olvidar los problemas del trabajo (¿qué es eso?) y conocer otros mundos.

Los dinosaurios conquenses no iban a ser menos. Una representación de ellos cambió el calor de Cuenca por el de Ciudad Real (aunque dudo que esa alteración espacial les haya gustado mucho) y otros, los más avispados, optaron por viajar a Japón. Estos sí fueron inteligentes porque, aunque el largo viaje en avión pusiera los pelos de punta a más de uno, el despliegue técnico al que han asistido seguro que ha merecido la pena. A lo bueno todo el mundo se acostumbra rápido.

Sin embargo, la pregunta que flota en el ambiente y que me bulle en la cabeza es ¿qué pasará a la vuelta? Después de un año disfrutando de mimos, alta tecnología y visitas top-ten, ¿volverán a su tierra para criar polvo en estanterías?

Cabe otra posibilidad: que pidan asilo político en aquel país. Motivos no les van a faltar porque ellos, que ya pasaron por un cataclismo que los avocó a la extinción, conocen mejor que nadie los síntomas previos al desastre: hambruna, revueltas sociales, emigración…

La vitrina, limpia y reluciente, ya la tienen. La publicidad, también (aunque, desde mi modesto punto de vista, sea algo cutre). Y la atención, el interés y el respeto de los japoneses, los reciben a espuertas.

En estas condiciones, la mayoría entenderíamos que optasen por asentar definitivamente sus huesos en el primer lugar donde los han tratado como auténticos reyes del mambo. Y de paso, que creen patria, para los que vayan después…

Dinosaurios de andar por casa
Sonia Martínez
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Una de saurópodos acorazados de Lo Hueco en PLoS ONE


La revista PLoS One publica hoy un análisis sobre los elementos que forman la armadura dérmica de los dinosaurios titanosaurios basado en el material recogido en el yacimiento de Lo Hueco (en Fuentes, Cuenca). 

Aunque hoy nos parezca normal pensar en saurópodos acorazados, hace apenas 30 años la idea era todavía controvertida y sólo se conocía una especie con osteodermos (Saltasaurus). Sin embargo, en los últimos años, hallazgos en todo el mundo han permitido conocer ya más de 10 especies de titanosaurios acorazados y considerar que todo un grupo de saurópodos titanosaurios debieron presentar algún tipo de armadura dérmica.  A pesar de esto, los osteodermos de estos animales siguen siendo relativamente poco frecuentes en el registro fósil y sigue siendo poco conocida su diversidad, distribución a lo largo de la filogenia, funcion o disposición en el cuerpo del animal.

En el yacimiento conquense de Lo Hueco se han recogido una veintena de osteodermos en distintos grados de preservación. Aunque esto parezca escaso, la colección constituye la muestra de osteodermos de titanosaurio más completa de toda Europa. El tipo de osteodermo recogido en Lo Hueco tiene una morfología única entre los vertebrados, dado que presenta dos regiones bien diferenciadas: una redondeada, con ornamentación regular que puede ser plana, cóncava o convexa (en forma de espina) llamada "bulbo" y otra alargada, de forma triangular y ornamentación irregular, unida al bulbo por un cíngulo, llamada "raíz". De ahí que estos osteodermos se conozcan como "bulb and root" (en castellano, "bulbos con raíz").

Estos osteodermos "bulb and root" muestran una variabilidad muy grande, desde morfologías redondeadas con bulbos y raíces de tamaño semejante hasta osteodermos muy alargados, con raíces más de 5 veces mayores que el bulbo. La forma de todos los osteodermos de Lo Hueco parece corresponder a una transformación gradual entre estos dos extremos.


Esta clina morfológica del contorno es continua, y además presenta una correlación con la morfología del bulbo en vista lateral: aquellos osteodermos más redondeados presentan bulbos planos, aquellos moderadamente alargados presentan un bulbo convexo en forma de espina que va disminuyendo en altura conforme los osteodermos se vuelven más alargados y aquellos tremendamente alargados presentan bulbos convexos y unos cíngulos muy desarrollados.

¿Qué podría significar esta variabilidad continua en clina? Prácticamente de todo: desde variabilidad interespecífica (distintas especies cercanamente emparentadas presentarían osteodermos de distintos tipos) a variabilidad intraespecífica (dimorfismo sexual en los tipos de osteodermos, por ejemplo) o incluso ontogenética (los osteodermos podrían cambiar a lo largo del desarrollo de los individuos,  como proponen Curry Rogers y colaboradores en su artículo de 2011).

Por suerte, un titanosaurio de Lo Hueco (HUE-EC-11, "Chapi" para los amigos) proporcionó una pista importante. Su esqueleto, parcialmente articulado en conexión anatómica, estaba también asociado con dos osteodermos. Cada uno de estos osteodermos representa un extremo de la clina morfológica: uno de ellos es muy alargado y engrosado, con bulbo cóncavo y otro es redondeado y con bulbo presuntamente plano (el bulbo no se preservó, pero es lo que el modelo predice para este ejemplar).

Esta asociación de dos osteodermos tan distintos con el mismo individuo hacen pensar en que toda la variabilidad que presentaría este individuo serían, como mínimo, los dos osteodermos asociados y toda la variabilidad entre ambos extremos morfológicos. Manejando esta hipótesis y considerando que la condición ancestral en arcosaurios es presentar los osteodermos en dos filas parasagitales nos hemos permitido representar la armadura dérmica de estos animales tal como se hace en la imágen con la que se abre esta entrada.


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Más información:
  • Referencia del artículo: Vidal D, Ortega F, Sanz JL (2014) Titanosaur Osteoderms from the Upper Cretaceous of Lo Hueco (Spain) and Their Implications on the Armor of Laurasian Titanosaurs. PLoS ONE 9(8): e102488. doi:10.1371/journal.pone.0102488. On line a partir del 13 de Agosto 2014.
  • Imagen arriba: reconstrucción de un titanosaurio de Lo Hueco mostrando una hipótesis de distribución de los osteodermos en su armadura dérmica. Autores: Daniel Vidal y Carlos de Miguel.
  • Imagen centro: tres osteodermos (huesos dérmicos que se insertan en la piel y pueden formar una armadura dérmica) del Cretácico Superior de Lo Hueco (Fuentes, Cuenca).
  • El trabajo sobre la armadura dérmica de los osteodermos de Lo Hueco es parte de los objetivos del análisis de las faunas del Cretácico Superior en el yacimiento desarrollado en el marco de un proyecto de investigación del MIMECO. En la última imagen Daniel Vidal muestra a cámara uno de los osteodermos de Lo Hueco.
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Nuevo artículo sobre los vertebrados cenomanienses de Nazaré (Portugal)


El registro de vertebrados del Cretácico en la península ibérica presenta una curiosa distribución. La información es relativamente abunndante durante el Barremiense-Aptiense (por encima de los 100 millones de años) y durante el Campaniense-Maastrichtiense (hace entre 85 y 66 millones de años),  sin embargo, el tiempo transcurrido entre estos dos momentos carece practicamente de datos ibéricos.
Es por esto que resulta especialmente relevante cualquier información sobre este lapso de tiempo en el que se produce un cambio radical de las faunas. En este sentido, el número de Agosto de 2014 del Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie recoge un análisis preliminar de las faunas (peces, tortugas y cocodrilos, entre otros) del Cenomaniense (hace aproximadamente entre 93 y 100 millones de años) de Nazaré (Portugal).

El resumen del artículo dice:

A palaeontological site with early and middle Cenomanian vertebrate remains has been located near Nazaré, a village on the west coast of Central Portugal known for its large promontory with exposures of Upper Cretaceous platform carbonates and "Garumnian" siliciclastic beds. The sampled remains are rather well preserved biomineralized skeletal elements, including bones, teeth and fish scales of disarticulated and fragmented specimens. The vertebrate remains preserve their volume without signs of distortion, and many of the original biological characteristics are still visible. Their taxonomic study allows the identification of several middle Cenomanian osteichthyans, including isolated teeth of Coelodus sp., a few jaw fragments and an almost complete tooth of cf. Enchodus, and a large and articulated teleostean specimen (Teleostei indet.) with well-formed and ossified vertebrae and cycloid scales. The turtle remains are late early Cenomanian in age, and include several indeterminate fragments, besides a costal plate fragment and a complete peripheral plate corresponding to the oldest occurrence of a probable member of the clade Pan-Chelonioidea in the Iberian record. The crocodyliform specimens are represented by three osteoderms of Mesoeucrocodylia indet. and a dorsal vertebra collected from middle Cenomanian beds. This last element is attributed to Eusuchia, a clade poorly known in the European Cenomanian. The late early Cenomanian assemblage with sea turtles and associated benthic faunas have been interpreted as the record of an open inner shelf environment with bivalve biostromes of Ilymatogyra pseudoafricana and Ceratostreon flabellatum located close to an intertidal flat with mixed carbonate-sand sedimentation. The inner shelf episode was followed by the development of a lagoonal environment during the middle Cenomanian, with oyster communities of Gyrostrea ouremensis and a diverse vertebrate assemblage with several fish and crocodyliform species adapted to more restricted ecological conditions. These new discoveries increase the limited number of European locations with Cenomanian vertebrate assemblage records, and provide additional data for several less well known taxa.
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Más información:
  • En la imagen: reconstrucción esquemática del paleoambiente del sector de Nazaré (Costa Centro-occidental portuguesa) en el Cenomaniense medio, mostrando las áreas que habitaron, entre otros, algunos cocodrilos modernos En la imagen, reconstrucción esquemática del paleoambiente del sector de Nazaré (Costa Centro-occidental portuguesa) en el Cenomaniense medio, mostrando las áreas que habitaron, entre otros, algunos cocodrilos modernos.
  • Cita completa: Callapez, Pedro M.; Barroso Barcenilla, Fernando; Cambra Moo, Oscar; Ortega, Francisco; Pérez García, Adán; Segura, Manuel; Torices, Angélica, 2014. Fossil assemblages and palaeoenvironments in the Cenomanian vertebrate site of Nazaré (West Central Portugal). Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie - Abhandlungen, 273(2), pp.179–195.
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Las rectrices no avianas más grandes hasta la fecha

Durante los últimos años, se han multiplicado los casos de plumas ramificadas registradas en dinosaurios manirraptores no avianos. Estas aparecen constituyendo superficies en forma de abanico en la cola, en los miembros anteriores y en ocasiones en los posteriores; como es el caso del mediático género Microraptor, dotado de “cuatro alas”. Esta vez, en China, la Formación Yixián, del Aptiense, Cretácico Inferior, nos ha obsequiado con el fósil de un nuevo dinosaurio de cuatro alas: Changyuraptor yangi. El nuevo género y especie ha sido diagnosticado como un dromeosaúrido microrraptorino con una combinación de caracteres única: una fúrcula más robusta que la de Sinornithosaurus milleni y mucho más ancha que la de Tianyuraptor ostromi, un húmero significativamente más largo que el radio (a diferencia de Microraptor zhaoianus, donde tienen una longitud más similar), una proporción única en los huesos de los autopodios, las vértebras caudales medias son alrededor del doble de largas que las dorsales (como en Sinornithosaurus milleni y a diferencia del caso de Microraptor zhaoianus, donde son comparativamente más alargadas), un reducido número de vértebras caudales que es de 22, menor que las 25-26 de Microraptor zhaoianus  y que las 28 de Tianyuraptor ostromi; y lo que quizá sea lo más llamativo, sus plumas rectrices, las más largas registradas hasta la fecha en terópodos no avianos.

Imagen modificada de la comunicación de Han et al., 2014.

Las rectrices más largas preservadas de C. yangi tienen una longitud de 292,7 mm aun no estando registradas en su totalidad, con lo cual serían incluso más largas. A pesar de no conservarse totalmente completas, estas plumas constituyen al menos alrededor del 22,5% de la longitud del animal que es algo más de 132 cm. Se trata además de las dimensiones de un ejemplar adulto, según el análisis histológico del fémur izquierdo del holotipo HG B016.

El interés por el tamaño del plumaje C. yangi no responde tanto a la típica admiración que pueda tener batir récords como a las implicaciones aerodinámicas de este y  las consecuentes aportaciones sobre la comprensión de la evolución adaptativa de las plumas. Hasta ahora se había considerado que la reducción en el tamaño del cuerpo era una clave potencial en la adaptación a la locomoción aérea en microrraptorinos, pero las dimensiones de C. yangi sugieren que las habilidades aéreas  no estaban restringidas a formas necesariamente pequeñas. Más concretamente, para la superficie del final de la cola de las ya mencionadas grandes rectrices, Han et al., (2014), proponen que al igual que se sugiere para Microraptor, la de C. yangi podría haber actuado también como una estructura de control de la inclinación del cuerpo durante la locomoción aérea pero adaptada a un animal de mayor masa, (considerando que en ambos géneros tienen una geometría similar). Por otra parte, la relación de tamaño de la superficie de la cola, podría haber sido insuficiente para un control eficiente de la estabilidad en un animal con la morfología y dimensiones de C. yangi, por ello, proponen también la posibilidad de que su función hubiera tenido que ver con una reducción de la velocidad o control del descenso, quizá con relación a un aterrizaje seguro o la efectividad cazando tras descender desde  los árboles (esta última podría estar favorecida por su gran masa corporal); de hecho, se ha propuesto ya antes la posibilidad de que algunos paraves de características similares estuvieran adaptados a trepar a los árboles y fueran capaces de descender arrojándose controladamente de ellos).

En definitiva, podemos aprender mucho de un descubrimiento tan novedoso como C. yangi, pero aún quedan muchas incógnitas abiertas y en verdad el registro fósil del plumaje en dromeosaúridos es por hoy algo mucho más excepcional de lo que nos gustaría. 

Reconstrucción en vida de la posible apariencia de Changyuraptor yangi por Eloy Manzanero.

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Referencia:
  • Gang Han, Luis M. Chiappe, Shu-An Ji, Michael Habib, Alan H. Turner, Anusuya Chinsamy, Xueling Liu & Lizhuo Han (15 July 2014). "A new raptorial dinosaur with exceptionally long feathering provides insights into dromaeosaurid flight performance". Nature Communications. 5, Article number: 4382. Retrieved 15 July 2014.
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Titanosaurios de Lo Hueco, por sus dientes los conoceréis...


Ya hemos contado aquí (y en muchos otros lugares) que en el yacimiento del Cretácico Superior de Lo Hueco (Fuentes, Cuenca) había más de un dinosaurio titanosaurio y que parecía que ninguno coincidía con el único descrito hasta la fecha en la Península Ibérica, es decir, que ninguno era Lirainosaurus. Pero, además de decirlo, esto hay que publicarlo en una revista técnica y esto no había ocurrido hasta ahora. La web de la revista Cretaceous Research publica hoy la primera discusión formal sobre la diversidad de saurópodos en Lo Hueco, en este caso basada en los dientes recogidos en el yacimiento. El resultado del análisis de estos dientes arroja la presencia de dos morfotipos: uno compuesto por dientes espatulados y robustos y el otro con dientes mucho más gráciles. Ambos tipos de dientes tienen algunas semejanzas con dientes del Cretácico Superior de Francia, pero las relaciones entre estos dinosaurios y los conquenses deberán ser evaluadas a medida que se pueda preparar y analizar más material postcraneal.

Además, un estudio al microscopio electrónico de las marcas de abrasión en la superficie de los dientes permite interpretar que los titanosaurios de Lo Hueco se diferenciaban tambien en su dieta, probalemente evitando competir entre ellos.
 
El resumen del artículo dice:

The Upper Cretaceous fossil site of “Lo Hueco” (Cuenca, Spain) has yielded two morphotypes of sauropod teeth referable to Titanosauria. One (“Lo Hueco” morphotype A) is composed of robust spatulate crown teeth. These teeth exhibit the same morphology and microwear patterns in the apical facet as teeth described from the Massecaps site (Upper Cretaceous of southeastern France). The second morphotype (“Lo Hueco” morphotype B) comprises gracile spatulate teeth similar to those of the French titanosaur genus Atsinganosaurus. However, further analysis of skeletal and cranial elements from “Lo Hueco” and its association with the described dental morphotypes will be needed to establish the degree of proximity between the Iberian and French taxa.

The presence of at least two more titanosaurian taxa in the Iberian Peninsula, besides the well-known species Lirainosaurus astibiae, corroborates the increase in the known diversity of the sauropod faunae from the Upper Cretaceous of the Ibero-Armorican Island suggested by previous studies on the biota of “Lo Hueco”. In addition, the microwear differences found in the apical wear facets of the two morphotypes could be explained as due to different diets. The absence of isolated pits and the orientational consistency of the scratches support the hypothesis of a non-selective diet on soft stems, as herbaceous plants, for the titanosaurs from “Lo Hueco”. However, the presence of a coarser pattern in morphotype B suggests a niche partition for both species.

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Más información:
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Las tortugas del Cretácico Inferior de Vega de Pas (Cantabria)


Como se anunció en este blog, en diciembre de 2013 se presentó en la 55 sesión científica de la Sociedad Geológica de España material de quelonios españoles del Cretácico Inferior, por primera vez hallado fuera de la Cordillera Ibérica. Dichos ejemplares provienen del lapso Hauteriviense-Barremiense de la Formación Vega de Pas, en Cantabria.

La descripción y discusión de estos ejemplares acaba de ser publicada en la revista Geogaceta. Como resultado de su estudio de concluye que:

“Se reconocen varios elementos del espaldar y plastrón de tortugas en niveles lacustres del Haureriviense-Barremiense de Vega de Pas (Cantabria; Miembro Capas de Viviparus, Fm. Vega de Pas). La información disponible permite su atribución a un único taxón dulceacuícola. Su disponibilidad de caracteres es compatible con la de Eucryptodira, nodo bien representado en la Cordillera Ibérica. Este material no puede ser asignado a ningún taxón definido.

Se ha aludido a la presencia de quelonios indeterminados, de aspecto “quelidroide”, en diversos yacimientos. Se trata de material mal conocido, que podría corresponder a más de un taxón e incluso a diversos clados. Ese material comparte varios caracteres, como la presencia de fontanelas en el espaldar y en el plastrón, y una decoración a base de surcos dicotómicos. El material de Vega de Pas, primeras tortugas del Cretácico Inferior de España identificadas fuera de la Cordillera Ibérica, se determina como Eucryptodira indeterminado, no pudiendo descartarse su afinidad con taxones de aspecto “quelidroide”.

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Más información:

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Una de testudínidos en la 15 edición del congreso Gondwana


Y vamos con el último de los resúmenes presentados en el congreso Gondwana 15 relacionados con paleontología de quelonios. Además de las intervenciones que hemos publicado por aquí estos días, correspondientes a miembros de Pleurodira, la problemática referente a un grupo de Cryptodira también fue planteada, mediante la presentación “Did the Messinian Salinity Crisis allow the migration of large tortoises from Africa to Europe?”:

Fossil testudinids are known in Europe since the Eocene. As well as relatively small taxa (usually < 30 cm in length), the European record includes several taxa of medium and large size. The largest size is achieved by several Neogene taxa, mainly early Miocene and Pliocene. The description of new specimens and a review of the previously published ones have allowed us to gain a better understanding of the morphology of the European large testudinids and to recognize that all these large taxa are part of a monophyletic lineage. However, we have identified a new European species, coming from levels near the Miocene–Pliocene limit that cannot be assigned to that lineage. This new taxon shares several characteristics with the extant African Centrochelys sulcata. The African lineage of Centrochelys has been recognized from pre-Messinian levels (Lapparent de Broin et al., 1999; Gmira et al., 2013).

The Messinian salinity crisis is one of the most important events in the history of the circum-Mediterranean area, causing major changes in the paleogeography and affecting the faunal assemblages in latest Miocene times, for example enabling the migration of representatives of the African fauna into Europe. The interaction between Europe and Africa has been demonstrated based on large and small mammal species, but so far there has been no evidence regarding the chelonian assemblages. The hypothesis proposing this new European tortoise as an African immigrant is evaluated here.


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Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A.; Murelaga, X., Vlachos, E. 2014. Did the Messinian Salinity Crisis allow the migration of large tortoises from Africa to Europe?. In: Pankhurst, R.J., Castiñeiras, P., Sánchez Martínez, S. (Eds.). Abstract Book of Gondwana 15, North meets South: 139.
  • Imágenes: En la superior, caparazones de testudinidos gigantes del Mioceno de Europa, en la inferior, el testudinido actual africano Centrochelys sulcata.
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Sobre la distribución de Neochelys en la 15 edición del congreso Gondwana


Y vamos con otro de los trabajos que tienen que ver con la paleontología de vertebrados y que fue presentado en el congreso Gondwana 15. La intervención “On the debatable generic assignment of the African “Podocnemisfajumensis and the endemism of Neochelys” se resumió de la siguiente manera:

Pelomedusoides is a clade of turtles that originated in Gondwana. It experienced a major radiation during the Early Cretaceous, resulting in several groups, such as the abundant and diverse Podocnemididae (Lapparent de Broin, 2000a). Podocnemididae is currently represented by the South American Podocnemis and Peltocephalus dumerilianus, and the African Erymnochelys madagascariensis.

The African record of Podocnemididae is relatively abundant, with sites in several countries, corresponding to different stages of its geological history. The Fayum Depression, in Egypt, is the area where the greatest diversity has been recorded in both the Eocene and Oligocene (Lapparent de Broin, 2000b). From the early Oligocene here, Andrews (1903) defined Podocnemis fajumensis from the anterior region of a plastron. Other partial and relatively complete shells were recognized in subsequent papers, including those of its junior synonym “Podocnemis blanckenhorni” (e.g. Reinach, 1903; Andrews, 1906).

The attribution of “P.” fajumensis to Podocnemis cannot be supported. Lapparent de Broin (2000b) recognized it as belonging to an undescribed genus, related to Erymnochelys (aff. Erymnochelys fajumensis). Gaffney et al. (2011) identified, for the first time, the presence of skulls associated with shells of “P.” fajumensis. They admitted that its shell is very similar to that of Erymnochelys, showing differences with the European Eocene Neochelys. Neochelys is an abundant and diverse taxon. However, only a deformed skull, corresponding to the French N. arenarum, had been thoroughly figured as attributed to this genus. Gaffney et al. (2011) considered the skull of “P.” fajumensis as hardly distinguishable from that of N. arenarum, proposing the new combination Neochelys fajumensis.

The analysis of the so far published material of Neochelys, and the study of abundant new cranial and postcranial specimens, allow us to review the anatomy of each of the known species, and to propose a new generic diagnosis. As a result, Neochelys is recognized as exclusively distributed in the Eocene of Europe. Numerous differences in both the cranial and postcranial skeleton are identified between Neochelys and “Podocnemisfajumensis. Therefore, this African species cannot be attributed to Neochelys, being identified as a possible member of the Erymnochelys group.


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Más información:
  • Referencia: Pérez-García, A.; de Lapparent de Broin, F. 2014. On the debatable generic assignment of the African “Podocnemisfajumensis and the endemism of Neochelys. In: Pankhurst, R.J., Castiñeiras, P., Sánchez Martínez, S. (Eds.). Abstract Book of Gondwana 15, North meets South: 138.
  • Imágenes: En la superior, cráneo del podocnemídido del Eoceno europeo Neochelys arenarum, en la inferior, holotipo de la pleurodira del Neogeno europeo Neochelys liriae.